Soy vigilante del tiempo, tan sólo el recuerdo me detiene.
Voy vagabundo por la triste y bella sombra de
nuestro ayer.
Intenté buscar flores frecas de sabiduría e inmortalidad,
pués sólo así pudiera entenderte en el frio siléncio
tan amado de tu voz.
Pero la fugaz ilusión de tal azaña se me mostró vagamente realizable.
Hube de morir al verte,me desvestiste al sentirte.
La luz de nuestro amanecer revivirá el fantasma de mi
alma, ahora tuya,
cuando vuelvas, muerto, muerto estará. MOE...
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