Sentí algo especial la primera vez que te ví, no eras de por aquí, un pueblo en el que casi todos nos conocemos, sentí tal frialda en tu mirada y tus gestos, que me hicieron pensar que tras esa coraza se escondia algo infinítamente dulce.
Me aferré a la idea de verte feo, simplemente porque tuve miedo al pensar que podría llegar a sentir algo por ti.
Nos fuimos encontrando en varias ocasiones, enteblamos una pequeña relación y surgió, tras varias ocasiones, no pude frenar las ganas de acar...
Todos los relatos de laura mantas y
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